El legado vivo de un maestro llamado Ramkelawan Maniram
Un maestro que no enseñaba inglés. En realidad enseñaba a soñar.
“Hay personas que cruzan nuestra vida y la transforman para siempre. No son muchas. No son comunes. Son aquellas que no sólo enseñan… encienden.”
¿Quién es Ramkelawan Maniram?
- Nació en las antiguas Indias Occidentales Británicas.
- Creció en un templo hindú.
- Estudió en un colegio católico, donde la comparación de religiones cambió su perspectiva para siempre.
- En 1965, emigró a Venezuela, donde formó su familia y su legado profesional.
- Profesor de inglés en el Colegio San Ignacio de Loyola, Caracas, desde 1972.
- Enseñó tanto en secundaria como en la universidad hasta 2007.
- Autor de un libro revolucionario y 9 volúmenes sobre enseñanza del inglés.
Al profe Ram, fue a mi llegada al San Ignacio que lo conocí. No sería sino hasta el 76 que me tocara tenerlo como profesor de Inglés. Y de allí esta experiencia se mantuvo desde 3er año de bachillerato hasta completar el 5to, en ciencias. En esos tres años nos hizo la vida de cuadritos, nos hizo trabajar, leer, sudar, enfrentar nuestros miedos de hablar en público y además en Inglés. Reconozco que no la tenía tan difícil. Yo vine de Chile, donde nací, y los viejos nos sacaron volando en el 72 con la consigna de que con mis hijos no te metas. La idea del hombre nuevo que aportaba el comunismo, jamás tocaría una fibra en nosotros, mi vieja, mi madre tenía muy claro que la vida y el bienestar se forjan trabajando y que la mentalidad que el comunismo aporta es una de dependencia, de envidia, y de un narcicismo enfermizo. Tal vez eran las historias que se contaban en su familia de la postguerra civil española. Pero eso queda para otra oportunidad. En este caso, yo tuve mis primeros pasos escolares en el Saint Gabriel School de Crucero Exeter, para luego concluir mi pasada escolar en Chile en la sede de Tobalaba. Ahí hasta el cuarto grado. Algo de inglés aprendí y recordaba que me hizo menos cuesta arriba cantar. We all live in a yellow submarine, Let it Be, Father and Son, y todas las otras peripecias de entender lo que se escribía en las noticias.
Una pedagogía inolvidable: cantar, leer, debatir, vivir el idioma
Con el Prof. Ram aprendimos inglés… a todo pulmón. Literalmente.
Cantábamos canciones de los Beatles y Cat Stevens en las gradas del estadio del colegio. Leíamos artículos del Daily Journal cada semana, analizábamos editoriales, escribíamos ensayos, teníamos cuadernos especiales de vocabulario y redacción.
Nos empujaba a leer en voz alta, cantar, debatir, escribir… hablar sin miedo. Teníamos que leer lo que escribíamos a todos en la clase. Era exigente, pero cariñoso, cuidadoso de no lastimar, pero siempre muy asertivo en identificar aquello que no estaba bien.
Muchos que decían “soy malo para los idiomas” descubrieron que sí podían. Y gracias a esas bases sólidas, muchos compañeros lograron estudiar y triunfar en Estados Unidos y otros países mucho antes de que la vida nos empujara al exilio.
Él no enseñaba inglés. Él abría puertas. Y la mayoría de esas puertas estaban en nuestra propia mente, en nuestra confianza de alcanzar metas que ni siquiera pedimos tener.
Recuerdo haber leído Animal Farm y 1984 de Orwell, ahi fue que reforcé y pude empezar a entender la visión de mis padres sobre el peligro de los políticos y los sistemas de poder que las personas utilizan para su bien propio, con la receta de los eslóganes y los cantos de sirena. Pasé por Shakespeare, con el Merchant of Venice, Hamlet. Que difícil se hizo, pero había un valor humano subyacente, que solo después más adelante en mi vida comprendería que el vocabulario y la lógica de cómo se escribe el inglés me aportarían para comunicarme mejor en el imperio. Con ese estimulo me avalancé sobre las novelas de Julio Verne y otras más de aventuras, en Inglés. El verdadero desafío llegaría después, mucho más entrado en años cuando ya viviendo en los Estados Unidos por parte de mi carrera, emprendía la lectura de las series de Terry Brooks y Shanara, El Señor de los Anillos o debería decir Lord of the Rings?, más adelante ya serían los libros de Ayn Rand los que me presentarían un desafío mayor consumiendo filosofía, economía y ciencia.
Un educador, un revolucionariuo, un hombre con misión
Su libro, “Until When, My Dear God, Until When!”, es un manifiesto poderoso.
Plantea una revolución educativa basada en:
- Educar a todos, al mismo tiempo y con la misma calidad.
- Usar la tecnología, los medios, y la ciencia como herramientas de liberación.
- Crear un sistema flexible, adaptable, y centrado en el ser humano.
“Si de verdad queremos un mundo mejor, la educación es la palanca. Y el lenguaje —la capacidad de hablar, entender y conectar— es el punto de apoyo.”
Nueve volúmenes. Un método probado
Los nueve libros del Prof. Ram no son simples manuales. Son el resultado de décadas de experiencia, pasión y convicción.
Su método:
- Despierta confianza al hablar
- Forma pensamiento lógico y claridad mental
- Prepara al estudiante para enfrentar el mundo con su voz propia
Estos manuales, me confiesa el profe Ram, son el cúmulo de habernos utilizado como conejillos de indias. Fuimos sus experimentos y, según él, salieron bien… Bueno, como dicen los ingleses, the jury is still out!
Estos libros son parte del material y el legado del profe Ram. Ya los ha regalado en otros países, en África.
Sus propuestas lo han llevado a conversar con Elon Musk sobre lo fundamental que resulta educar, y la forma de hacerlo.
82 años. Y más vivo que nunca
El pasado fin de semana, nos reunimos con él. Este es un regalo fortuito. Tiene familia en Chile. Sí, mi familia y yo estamos de vuelta en Chilito, que nos recibió con los brazos abiertos, como cuando mis padres llegaron a Venezuela. En ese sentido parece que nos ha ido bien. El primer encuentro y saber que Ram estaba aún en sus andanzas, fue cuando con la misión de celebrarle a David Diez, el Deivi, su cumpleaños, su esposa y amigos mas cercanos emprendieron la producción de un cuaderno con cartas de todos los que compartimos alguna parte de su vida y disfrutamos de su compañía. Ahí luego de conectarnos y conversar con David, desde Santiago a Sidney, supe que Ram era asiduo visitante a su casa y que vivía en Australia, junto a su hija. Ahí fue que luego se nos unió a una llamada de Zoom con toda la tropa de los que participamos del grupo de exalumnos de la 79. Con Ram nos escribimos, por Whatsapp y comentamos de su libro. El cual gentilmente me regaló y dedicó especialmente. Antes de venir a Santiago, me escribió y nos pusimos de acuerdo. Sería un reencuentro después de unos cuantos años. Al vernos es casi como si el tiempo no hubiese pasado y la sensación fue conmovedora.
Después de casi medio siglo, seguimos siendo sus alumnos.
Con mis grandes amigos Edgar López Gorrín y Manuel Sobrino Armada, lo recibimos en casa, junto a nuestras familias. Edgar y Manuel están acá en Chile desde hace décadas, son trasplantados como lo fui yo en su momento. Y como fuimos compañeros del colegio nos vemos de vez en cuando y siguen nuestros lazos unidos. Tener a Ram con nosotros y poder revivir las aventuras, y cuentos que quedaron de la experiencia, nos mostró lo inolvidable e indeleble de la marca que nos dejó. Ahora lo teníamos acá para poder darle un abrazo y compartir, devolver en atenciones todo lo que nos entregó.
Fue como volver a clases. Solo que esta vez, entendimos todo aún mejor.

“El impacto de un maestro nunca se borra”
Promoción 1979 — Colegio San Ignacio, Caracas
Así empezó todo…
Una generación marcada por la excelencia, la disciplina y el poder de una voz que creía en nosotros. En esta foto es difícil no recordar, tenemos en toda la promo, igual que muchos otros de ustedes, a algunos de nuestros compañeros que ya no están. Los recordamos y extrañamos. A otros que son muchos los años que no nos vemos o sabemos de ellos. Pero hay certeza de que algo nos conecta. Y forman parte de lo que somos hoy.

¿Y ahora qué? – El llamado está hecho
Si eres educador, emprendedor, editor, filántropo o simplemente alguien que cree en el poder de la educación…
Hablemos. Conectemos. Multipliquemos este legado.
Escríbeme si quieres conocer más sobre el Prof. Ram, sus libros, su método o su visión. Lo único que el Profe quiere es poder conversar y entregar su experiencia, estimular y compartir las herramientas y conocimiento que tiene a la disposición.
Porque algunos fuegos no deben apagarse. Jamás.
Por Javier Arévalo – Founding & Global Partner Goldratt Group
